Por Carmen Enid Acevedo
En un país donde los protagonistas sociales cargan barómetros para todo, para medir quién es más feminista, quien es más periodista, quien es más católico, apostólico y tropical, no puede faltar la discusión barométrica que se coloca en una mesa, entre camaradas y biblias fundamentalistas, para descifrar la pureza del/la patriota o independentista.
La lectura de la última novela del cubano, Leonardo Padura, me trajo a la memoria aquéllos días en que nos sentábamos a tertuliar en la Placita Antonia Martínez de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, allá para los años 80. El barómetro en la lengua se plantaba frente a nosotr@s sin contemplaciones. Mucho maquillaje en la cara, compras por catálogo o un auto nuevo, te descalificaba para ser una compañera “de lucha que toma en cuenta los últimos sucesos” y no precisamente de la poesía.
En ”El hombre que amaba a los perros”, Padura plantea que en la Cuba del 1977, “escuchar cierta música occidental, creer en cualquier dios, practicar yoga, leer determinadas novelas consideradas ideológicamente dañinas….podía significar un estigma y hasta implicar una condena, meterse en el trotskismo hubiera sido como tirarse una soga al cuello”.
Esas imágenes se atravesaron en mi mente ante la lectura que hice de las palabras de la licenciada Ana Rivera Lassen, en ocasión de ser la oradora principal de la conmemoración del natalicio de Lolita Lebrón, el pasado 19 de noviembre.
Se supone que una mujer independentista piense primero en la patria. En ¿cuál patria?, pues en la que han diseñado los postulados de la masculinidad que no son precisamente los que parten de la equidad de los géneros. ”El hombre nuevo” del que hablaron las revoluciones sociales de Latinoamérica, no contó con que la mujer que además de acompañarle en la lucha hasta de cárcel, tenía el derecho a también ser visible y hablar con el mismo poder para proponer y procurar el cambio.
Parecería que Pancho Villa es el único héroe de la revolución mexicana y sin embargo, al rebuscar en la historia, las feministas de ese país descubrieron a Mariana Gómez Gutiérrez, quien cogió las armas en Chihuahua. En Puerto Rico pocos conocen que María Libertad Gómez fue una de las que redactó la Constitución del Estado Libre Asociado. ¿Cuándo la historia de la revolución cubana habla con prominencia – como se habla de Fidel Castro, Che Guevara o Camilo Cienfuegos – de Haydeé Santamaría o de Celia Sánchez, dos mujeres guerrilleras que participaron en la organización del Asalto al Cuartel de la Moncada?
De ese cuadro de inequidades que se instalan en nuestra realidad histórica, habló Rivera Lassen en un discurso profundo, crítico y sobretodo pertinente en el momento histórico en el que se encuentra la patria.
“Por eso más que hablar de las mujeres y la independencia de Puerto Rico lo que quiero es hablar de la independencia que queremos para las mujeres y para Puerto Rico. La idea de la patria que queremos tiene que ser inclusiva, no es sumarnos desde el imaginario masculino, es visualizar un país libre no sólo de la relación colonial con los Estados Unidos, es también visualizar un país libre de prejuicios contra las mujeres, libre de violencia machista, libre de prejuicios por orientación sexual o identidad de género, libre de xenofobia, libre de cualquier prejuicio que pretenda justificar la exclusión social o inclusive justificar el odio y la violencia hacia otras personas”.
“Estas tensiones han estado presentes por años en la relación entre los movimientos feministas y de mujeres y distintos movimientos y organizaciones independentistas. Son tensiones que en ocasiones han pretendido decirnos a las mujeres que esperemos, que nuestros derechos sólo serán garantizados con la independencia de Puerto Rico. Que por tal razón es la lucha por la independencia la prioridad. Pero las mujeres no podemos esperar a que la historia nos pase por el lado, sin contar con nosotras. Si esperamos lo que tendremos es una historia que no nos incluirá. Lo que garantizará los derechos de las mujeres en la independencia como dije anteriormente es saber la independencia que queremos para las mujeres.
“…hemos estado y estaremos, por eso sacamos de los cuartos escondidos de la historia también sus voces que son nuestras voces, sacamos los rostros, las manos y los cuerpos de todas esas mujeres que han estado ahí, presentes por más que el olvido histórico las ponga ausentes. No son sólo las madres, las esposas, las hijas, las hermanas, las compañeras de algún hombre ilustre, son mujeres que han dado esfuerzos, sacrificado horas de sueño, que han llevado sus cuerpo a trabajar al extremo, algunas han sufrido cárcel, han llorado el dolor de no poder llorar sus seres amados que fallecen, son mujeres que han estado presentes siempre por derecho propio, por valor propio , por dignidad propia, por convicción propia, independientemente de la relación que tengan con algún hombre o la que no tengan”.
La Abogada propuso a sus interlocutores, una fórmula para salir de la ceguera. “Para verlas hay que ponerse otros lentes, hay que volver a mirar la historia, y entonces con ellas presentes al hablar de las luchas por la independencia de Puerto Rico también estaremos haciendo justicia a su sacrificio”.
Y en ese pensar la lucha por la independencia identificó a Lolita cuando decidió acudir a una cita con la historia, en la que pensó que moriría con sus compañeros, por pura defensa de la patria. “Vestía elegantemente, tenía tacones altos y lápiz labial (lipstick) rojo. Todo eso y su valentía la convirtieron en un enigma para el mundo que no entendía como los símbolos más tradicionales femeninos podían convivir en el mismo cuerpo de aquélla mujer que había acabado de hacer uno de los actos más atrevidos de la historia hasta ese momento”. (Todavía en el 2004, a propósito de una entrevista para la revista del periódico Washington Post, la prensa hablaba en portada de When Terror wore lipstick)
“Todavía la historia no entiende, y no entenderemos hasta que nuestra visión del heroísmo se quite las ropas del patriarcado y se vista también de mujer. Necesitamos una mirada transgénero que vea y reconozca la importancia de vestirse para la cita con la historia. Para Lolita fue importante escoger la ropa ese día y lucir bien, con sus labios rojos. Eso no es superficial, es femenino y es importante. A nadie le sorprendería leer que un hombre el día en que sabe que tiene que cumplir con un acto importante que puede tener gran repercusión histórica, se prepara. A nadie le sorprendería leer lo que ese día comió, que se afeitó y si fuera un soldado, que escogió su mejor uniforme. Entonces, la preparación de Lolita para ese día es igualmente importante, así se preparó y ella y posiblemente muchas mujeres lo entiendan aún más y se identifiquen aún más”.
Las palabras de Rivera Lassen se dieron en el pueblo de mujeres revolucionarias como Lolita y en un lugar cercano al litoral de figuras intensas y políticas como Blanca Canales. Ellas, Rosa Collazo, María de las Mercedes Barbudo, Juanita Ojeda, Isabel Rosado, Carmen Valentín, Dylcia Pagán, Alejandrina Torres, y tantas otras, en su día usaron “lipstick”, cargaron con carteras, recogieron su pelo con redecillas, escogieron un collar o calzaron tacones altos, para acudir a una cita por la patria. Todas rompieron el barómetro que supone acción más allá del reducido espacio al que pretendieron ser confinadas por la historia. Entonces se impone una sola conclusión. ¡No puede haber independencia sin la igualdad de las mujeres!

[...] Lolita, lipstick y la libertad de Carmen [...]
Exelente artículo. Te felicito. Creo que las dificultades de la mujer en general comienzan desde el momento en que se te presenta un dios padre, por lo tanto varón, que esta en todas partes, ve todo lo que tu haces y tiene 10 ordenes o mandamientos que de no cumplirlos, te mandará al eterno suplicio del infierno. Pero el te ama y necesita tu dinero. La mujer fue la culpable de dar al hombre a comer de la fruta del arbol de las ciencias del bien y del mal.. Creo que deberían reescribir la biblia, darle a Eva una probatoria por un delito menos grave, y a Adán, hacerle entender que EL ACEPTO LA MALDITA FRUTA!!!!!
Ya es hora de la independencia femenina, seres superiores y belaas flores del jardín de la vida.